Introducción: La Cruz y la Espada en la Península Ibérica
La Orden del Temple, surgida en el fragor de las Cruzadas en Tierra Santa, encontró en la Península Ibérica un campo fértil para su expansión y consolidación. Su compromiso con la defensa de la fe y la lucha contra el infiel los convirtió en un pilar fundamental de la Reconquista. Sin embargo, la trayectoria de los templarios no fue uniforme en todos los reinos cristianos peninsulares. Las dinámicas políticas, las alianzas estratégicas y las peculiaridades sociales de la Corona de Aragón y el Reino de Castilla moldearon de manera distinta la presencia y el legado de esta enigmática orden militar.
Este artículo explorará las similitudes y diferencias en la implantación y el desarrollo del Temple en ambos territorios, analizando su poder territorial, su influencia política y su eventual disolución, un evento que marcó un antes y un después en la historia monástica y militar de Europa. A través de este análisis, buscamos arrojar luz sobre cómo los templarios se adaptaron y, a su vez, transformaron el paisaje social, económico y militar de dos de los reinos más importantes de la España medieval.